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jueves, 18 de abril de 2013

Domingo de Resurrección





Su Betitud Athanasios
DOMINGO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN
Doble de 1ª clase, con Octava.- Ornamentos blancos.
Estación en Santa María la Mayor


Recopilación Fr + Estephanos 

El Domingo de Pascua es el día verdaderamente grande y esplendoroso de la Iglesia de Dios. La idea de triunfo de Cristo sobre sus enemigos lo llena todo. Todos los textos del rezo litúrgico y de la misa son gritos de victoria, reforzados por repetidos y jubilosos aleluyas. Esta pascua es como la primavera de las almas: en ella se renueva todo, y sobre todo se robustece la fe, la esperanza y la caridad. Haber resucitado hoy Cristo es dado al mundo, creyente o no, la forma mas autentica de la verdad de su religión y, por lo tato, de la divinidad de su Iglesia.¡al Cordero vencedor y para siempre glorificado ,sea hoy y para siempre glorificado, sea hoy y siempre, todo honor, gloria , alabanza y bendición!
La fecha de la Pascua es una desavenencia que se presentó en el gobierno del Emperador Constantino, amenazando la paz del imperio. Corría el año 324, y el emperador veía amenazada la tranquilidad de los cristianos con la fecha de la Pascua y la segunda, una disputa entre Alejandro, obispo de Alejandría (312-327), y su erudito y elocuente presbítero, Arrio.
La alegría de las celebraciones de Pascua, todas estas manifestaciones típicas del cristianismo ruso declaraban elocuentemente la determinación del pueblo de Rusia a santificar la vida nacional y elevarla a la santidad y al amor fraternal.
Para un ruso de ese período, no  hay duda en su coherencia y testimonio,  siendo una persona consagrada que expresa sus alegrías y pesares de una manera siempre acorde con su religión, como estilo de vida, de fe, en la práctica, de la regulación  de su dieta, en conmemoración de los acontecimientos  en la Nueva Alianza, enfrentándose a la muerte, con una buena conciencia  como persona dispuesta a comparecer ante su Juez y Salvador, y desempeñando, desde su primero a su último aliento de vida, un papel como colaborador  en el drama cósmico de la redención. Ser portador de Jesús es el centro y el corazón, abierto desde su Pascua
El rito  de San Gregorio primero se utiliza en tres ocasiones únicamente, el día de Navidad, la Epifanía y Domingo de Pascua
Por esto, las lecturas de la Noche Pascual, celebración de la creación nueva en Cristo, comienzan con el relato de la creación; de igual modo, en la liturgia bizantina, el relato de la creación constituye siempre la primera lectura de las vigilias de las grandes fiestas del Señor. Según el testimonio de los antiguos, la instrucción de los catecúmenos para el bautismo sigue el mismo camino (cf. Aeteria, pereg. 46;  S. Agustín, catech. 3,5).

En el año hay dos períodos en que se cambia el ritmo de la vida de la Liturgia, es en  Cuaresma y Pascua de Resurrección. La música, las instrucciones e incluso la estructura de cada oficio. Los servicios de Cuaresma son largos y penitenciales, acompañados de arrodillamiento y postración. Sin embargo, la celebración de la Pascua contó siempre con una cierta preparación, consistente en una meditación en un  ayuno de dos o de tres días de duración. La Pascua, celebrada con un gozoso sentido de mente de victoria, contrasta agudamente con la austeridad. La Cuaresma que  celebramos es una síntesis de un triple itinerario ascético y sacramental: la preparación de los catecúmenos al bautismo, la penitencia pública y la preparación de toda la comunidad cristiana para la Pascua.  En la  Cuaresma,  Los ortodoxos no se arrodillan durante las seis semanas que siguen a la Pascua, y la música y los himnos reflejan la triunfante, y victoriosa resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
La Iglesia rusa celebra los maitines de Pascua a medianoche, y la atmósfera especial de júbilo creada en esa ocasión no tiene comparación en la experiencia de otras iglesias cristianas. Presenciar este servicio es darse cuenta de por qué la Iglesia ortodoxa es descrita a veces como la Iglesia de la Resurrección.
Este énfasis sobre la reconciliación y el perdón se expresa también en un himno que se canta durante los maitines de Pascua: “Este es el día de la Resurrección: Hermanos, abracémonos unos a otros, y perdonemos a los que nos odian, e iluminados así por la festividad, exclamemos: Cristo ha resucitado de entre los muertos, pisoteando a la muerte con la muerte y dando vida a los que estaban en las tumbas.”

El Pentikostarion, es el libro que cubre que cubre la estación de Pascua.
Muy pronto se establecieron fiestas conmemorativas de los principales acontecimientos de la vida de Jesucristo, de modo especial su Misterio Pascual que es el centro de todo el año litúrgico (v.), formado principalmente por los ciclos litúrgicos de Adviento (v.)-Epifanía (v.) y Cuaresma (v.)-Pascua (v.) en los que tiene una importancia grande la vida y obra de J. En esos ciclos litúrgicos se conmemoran los misterios de Navidad (v.), Epifanía (v.), Bautismo de J. (v.), su Pasión, Muerte (v. SEMANA SANTA), Resurrección (v.) y Ascensión a los cielos (v.).

El fuerte sentido corporativo del Oriente cristiano hace que a los miembros de la Iglesia les sea fácil considerar su participación en el culto como participación en la vida de toda la congregación.
La Fraternidad, Identidad del  Cristiano
            La fraternidad es una característica, definida como un estilo de vida, con un espíritu de familia cuyo modelo es el Hogar de Nazaret. Esta característica ha estado en la iglesia desde el principio, en Juan 17, 21 nos dice: “que todos sean uno, como Tú, Padre, en mí , yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros para que el mundo crea que Tú nos has enviado”; y  más adelante en Hechos de los Apóstoles , nos menciona acerca de la primeras comunidades cristianas, que compartían los bienes, la oración, las enseñanzas y la Eucaristía ( cfr. Hech. 2,42-47).
           

Llegan a la Liturgia como invitados a un banquete, en el que los santos ocupan el lugar de honor. Esta actitud explica la presencia de tantos iconos. Mediante estos signos visibles, el cristiano desea recordar a sus invisibles ancestros, y su primer acto cuando entra en la iglesia es saludarles ofreciendo una vela encendida, como símbolo de amor y memoria de sus antepasados,  besando reverentemente el icono. Las costumbres corresponden a la antigua salutación griega del beso de paz, que todavía es intercambiado por los ortodoxos en el servicio de la noche de Pascua de Resurrección, y por el clero en todas las celebraciones de la Eucaristía.
Antes de la recitación del Credo, el celebrante exhorta al pueblo: “Amémonos los unos a los otros para que unánimemente podamos confesar.” Estas palabras significan que la caridad es indispensable para una adecuada confesión de fe ortodoxa; por tanto, mientras se canta el Credo, los celebrantes se dan unos a otros el beso de paz y dicen: “Cristo está en medio de nosotros.” En las Iglesias orientales, entre los coptos, los armenios y los jacobitas, el beso de paz se intercambia también entre los seglares, pero entre los ortodoxos bizantinos se practica sólo una vez al año, en Pascua de Resurrección.
Este constante recordatorio de que un cristiano es un ser humano que vive en paz y unidad con su prójimo crea el vínculo, la solidaridad moral entre los ortodoxos y contribuye a abierta hospitalidad e inclinación a compartir los recursos materiales con los menesterosos, que son algunas de las características de los cristianos orientales, la generosidad. La caridad privada no excluye, sin embargo, otras expresiones mejor organizadas de preocupaciones, y los hospitales, orfanatos, hogares para los pobres y los ancianos han sido siempre generosamente dotados por los ortodoxos. A veces estas instituciones se adhieren a comunidades religiosas; a veces, son independientes.
En contraste con su hermano occidental, vivamente consciente de su deber de venerar a Dios, el ortodoxo acentúa el gran privilegio de unirse a la gloriosa compañía de los santos cuando va a la iglesia. Se es conciente que se es servidor y colaborador con su estancia en la Casa del Señor  al estar solo unos minutos o de unas ocas  horas, sólo se  realiza una inadecuada contribución al incesante culto de adoración, alabanza y honra de toda la Iglesia de Cristo. Todos los de la congregación son igualmente indignos de estar presentes, pero todos son igualmente bien recibidos por su amante Padre Celestial y por aquellos hermanos y hermanas  que nos precedieron ya  en la alegría de la vida eterna. El sentido cristiano de la muerte es revelado a la luz del Misterio pascual de la muerte y de la resurrección de Cristo, en quien radica nuestra única esperanza. El cristiano que muere en Cristo Jesús "sale de este cuerpo para vivir con el Señor" (2 Cor  5,8).

 Es este sentido de ser miembro de una familia, con estilo, pensamiento, costumbres,  el que engendra la informalidad de la conducta individual. El sacerdote y el laico, El príncipe y el mendigo, el rico y el pobre, el sano y el enfermo, el ciudadano respetado y el paria, todos ocupan  su lugar en este banquete y ninguno pide un puesto de autoridad y honor, pues tal puesto pertenece sólo a los santos. El calor, el gozo y el espíritu de familia, en la fraternidad del culto oriental figuran entre sus inigualables realizaciones, y se derivan de la actitud comunitaria de respeto, solidaridad y generosidad hacia los servicios litúrgicos.
En la mesa pascual domina durante toda la semana la paskha que es una pirámide hecha de queso fresco y dulce y pastel de especias redondo; y el “kulich”,  rodeado de huevo le colores, que nos recuerdan a los cristianos un milagro asociado con María Magdalena, en cuyas manos un huevo se tornó rojo en prueba de la Resurrección.
La rica variedad de costumbres y ritual que aún se halla en uso entre los cristianos orientales, la presencia de los iconos en sus hogares, ante los cuales dice la familia sus oraciones, son edificantes no sólo para los niños, sino también para los adultos, que se acuerdan de que pertenecen a la comunidad cristiana, unidos por su creencia en la Encarnación.
La contemplación es una comunión de amor portadora de vida para la gran multitud de fieles, en la medida en que se acepta vivir en la noche de la fe. Esa  noche pascual de la resurrección pasa por la de la agonía y la del sepulcro. Son tres tiempos fuertes de la Hora de Jesús que su Espíritu (y no la "carne que es débil") hace vivir en la contemplación. Es necesario consentir en "velar una hora con él" (cf Mt 26, 40).
Con los años aumento la tendencia, a  una participación más frecuente del  sacramento de la Divina Eucaristía. La mayoría de los cristianos orientales lo reciben todavía sólo tres o cuatro veces al año, y algunos solamente una vez, antes de Pascua de Resurrección. El tercer mandamiento ("recibir el sacramento de la Eucaristía al menos por Pascua") garantiza un mínimo en la recepción del Cuerpo y la Sangre del Señor en conexión con el tiempo de Pascua, origen y centro de la liturgia cristiana
Sin embargo la asistencia a la Eucaristía sin comulgar es, por lo tanto, la práctica usual de los cristianos orientales, que consideran que la participación en este misterio mediante la oración es elevadora y purificadora. Al final del servicio, cada miembro de la congregación recibe un trozo de pan bendito, pero no consagrado, y esto se acepta como participación en el gran servicio (antídoron)
Luego se abren éstas de par en par, y el cáliz, que contiene ambos elementos, se trae al pueblo con las palabras: “Con temor a Dios, con fe y amor, acercaos.” Este punto culminante de todo el servicio se identifica en las mentes de los cristianos orientales con la resurrección de Cristo.
Comulgan con la creencia de que comparten la vida resucitada de su Salvador.

Las palabras del Señor Jesús,  instituyó la Sagrada Eucaristía en Pacto jueves, en el Cenáculo de Sión, poco antes de su arresto y juicio. Después de que celebró el rito de la Pascua de los Judios, se levantó y se lavó los pies de sus discípulos, como un signo de el arrepentimiento y la preparación, luego se sentó e instituyó la Pascua del Nuevo Pacto, que es el Sacramento de la Sagrada Comunión. "tomó el pan, lo bendijo y lo partió y lo dio a los discípulos y dijo: Tomad, comed, esto es mi cuerpo ', y luego tomando la copa, y habiendo dado gracias, lo dio a sus discípulos diciendo: "Bebed de ella todos ustedes, porque esto es mi sangre del Nuevo Pacto, que es derramada por muchos para remisión de los pecados "(Mateo 26:26-28), y nuestro maestro de San Pablo repite las mismas palabras en 1 Corintios (11:23-25).
El domingo es el día de la Resurrección
El fondo, nos está invitando a una gran fiesta: la fiesta de su amor, la fiesta  de la Pascua y encontrar los primeros frutos de su cosecha.
Josué y el pueblo de Israel experimentan la alegría de alcanzar la tierra que Dios les había prometido.  Alcanzar esas tierras no ha estado exento de sacrificios, ni de fracasos ni de “vueltas a empezar”.
Nuestro camino del éxodo cuaresmal puede resultarnos, a ratos, largo y trabajoso. Pero toda la liberación lo es. Dios quiere liberarnos de nuestras comodidades, de nuestras perezas, de nuestra falta de fe y de coraje, quiere liberarnos de nuestro pecado porque, en el fondo, nos está preparando desde la cuaresma para 
la Pascua. Denominador común de este triple[i] itinerario interdependiente ha sido la cuarentena de días que el Señor quiso cumplir, como dice San Agustín, «para aleccionarnos para la victoria» (In Ps. 60,3).
Los ortodoxos no se arrodillan durante las seis semanas que siguen a la Pascua, y la música y los himnos reflejan la triunfante resurrección del Salvador.
La Iglesia rusa celebra los maitines de Pascua a medianoche, y la atmósfera especial de júbilo creada en esa ocasión no tiene paralelo en la experiencia de otros cristianos. Presenciar este servicio es darse cuenta de por qué la Iglesia ortodoxa es descrita a veces como la Iglesia de la Resurrección.
Para los ortodoxos, revelan la última finalidad de la creación: ser templo del Espíritu Santo; y manifiestan la realidad de ese proceso de transfiguración del cosmos que empezó el día de Pentecostés que gradualmente se extiende a todos los aspectos de la vida terrenal. La casa, o de viaje, en las horas de peligro o en los momentos felices, un ortodoxo desea ver iconos, contemplar a través de estas ventanas el mundo que hay más allá del tiempo y el espacio, y asegurarse de que su peregrinación terrenal es únicamente el principio de otra vida diferente y perfecta
Esta íntima interdependencia entre el venerador y los iconos explica preferencia de los cristianos orientales por los edificios circulares y la necesidad de una cúpula para completar la visión de la iglesia que subyace la liturgia ortodoxa. Esta liturgia se concibe como acción corporativa, y el propio edificio es una imagen del cosmos. La cúpula representa la bóveda celeste y contiene la imagen de Cristo Pantokrator, el dirigente y redentor.
Dentro de unos días celebraremos una vez más la Pascua de Resurrección, pero, debemos cuestionarnos si esta celebración futura tiene sus raíces en un proceso de liberación.  Si llegamos a la noche de la Pascua igual que como empezamos la Cuaresma, encadenados a nuestras faltas, sometidos por nuestra soberbia y nuestras pasiones, entonces la celebración de la misma no tendrá el sabor de fiesta, sino de retorno a la cárcel de nuestras bajezas.
 La conversión es un cambio de vida.  Pero no es un cambio de vida superficial, aparente y mezquina.  Una cosa que debemos tener siempre clara es que nuestro cambio de actitudes procede, únicamente, cuando nos sabemos amados y aceptamos ese amor con alegría y esperanza. El amor renueva, recrea, nos hace criaturas nuevas.  De eso es lo que nos habla San Pablo en su Segunda Carta a los Corintios.
Si realmente vivimos en Cristo, si realmente estamos con Él, nuestra vida no puede ser la misma de siempre.  Si estamos en Cristo nuestro pasado es eso: pasado….…pero nosotros somos criaturas nuevas.







[i] , la Cuaresma que nosotros celebramos es una síntesis de un triple itinerario ascético y sacramental: la preparación de los catecúmenos al bautismo, la penitencia pública y la preparación de toda la comunidad cristiana para la Pascua.

Domingo de Ramos




Día 24  Marzo
Fiesta, 24. Primero (Ortodoxia)
Lecturas bíblicas: Calendario Ortodoxo: carta a los  Heb 11, 24-26, 32-40; Evangelio según San Juan 1, 43-51, (Cuaresma)
(Ortodoxia Domingo de Ramos es el 28 de abril)
“Pascua florida”
Fiesta: 24, Domingo de Ramos o de Domingo 2ª de pasión, o de “Ramos”
Lecturas bíblicas: Calendario Católico Romano: Is 50, 4-7 / 21 / Flp 2, 6-11 / Lc 22, 14-71; 23, 1-56, morado (Domingo de Ramos).
 Por Fr + Estephanos 

Caminando con Jesús, es la iniciativa que brinda el Archipreste  Arcadio, seguro de si, porque esta basado totalmente en el santo Evangelio. Su mirada cálida y contemplativa es una insignia del cristiano, su generosidad sólo es opacada por su modestia y humildad. En sus homilías, como sacerdote, nos muestra la importancia del amor y del Reino de Dios,  en la persona de Jesucristo, hijo unigénito del Padre. Como padre de familia y hermano mayor de la Hermandad de los Nazareos, su hincapié es siempre el celo apostólico, amor sanante y elevante (en las obras de virtud)  preveniente y proveniente del amor  de Dios que no se puede nunca separar del amor a los hombres, en la única  fuente de vida eterna. El punto joánico recalca que  “El cuerpo de Cristo resucitado será el centro del culto en espíritu y verdad (S. Juan 4, 21ss), el lugar de la presencia divina (S. Juan 1:14), el templo espiritual de donde brota el agua viva (S, Juan 7, 37-39). El motor es el amor que nos inspira a abandonar todo lo banal y atractivo, es un amor demandante que Dios da la gracia para hacerlo, la conversión es un acto cuya iniciativa parte del amor liberador de Dios la conversión tiene como finalidad el encuentro con Dios que nos invita a la fiesta, a la alegría de su amor, al gozo de ser libres.
De igual modo San Basilio, ordena su vida en comunión con Dios, en la búsqueda de su acercamiento, por consejo de su Hermana Santa Macrina, abandona las propiedades de su padre, renuncia a todo  por  amor a Dios. Funda una comunidad de fieles con inquietudes espirituales, dirigido por un maestro, para beneficio del pueblo. La organización esta anclada en Cristo en el culto a Dios.
Francisco de la Caridad, como Archieparca de la República Argentina de la Iglesia Ortodoxa Bielorrusa eslava, se afianza en la alegría del servicio, y en el desborde de amor, no siempre entendido, pero que  busca el bien del prójimo. Este servicio es resaltado en la “hospitalidad”, que se traduce en su accionar cristiano en la custodia que se encuentra en la pro catedral San Jorge. Francisco de la Caridad  pregunta ¿qué haces por tu fe? La respuesta  no es comprensible y se resume en un contundente “no se que responder”, o argumentando sin acertar, pero lo seguro,  no es lo académico, ni la experiencia,  ni la posición  social, lo que  resuelve la respuesta es el silencio en la humildad, tratándose con mayor respeto la propia palabra, que cuando se tiene la respuesta a todo. Es que el hombre vino con una sola pregunta importante y necesita la respuesta precisa. Es el mensaje evangélico que se encamina la comunidad de San Vicente,  la reconciliación en el señorío de Cristo.
El servicio al anciano, al niño, al desamparado. Nótese por favor, la similitud del mensaje de todos los patriarcas.  En esta semana de fiesta para todo el cristianismo, y para la gente observante de “afuera”, nos permite preguntarnos: ¿como es nuestro servicio a Dios?, ¿como es nuestra oración a Dios?
Desde el libro del Génesis hasta en la vida de los santos, se proclama que celadores y vigías de la creación somos, este punto es resaltado por Nicolás Cabasilas que con su extraña percepción y muy profunda formación académica, percibe la atención al carácter humano del alimento consumido en la Divina Eucaristía.  Al pedir Jesús que se consumiera el pan y el vino, santificó todo el proceso de la civilización, pues estos dos productos requieren siembra y cosecha. Ser vigía de la creación pide una cuidadosa atención a la naturaleza, el estudio e inventiva técnica. Como respuesta a como oramos a Dios, es no la oración como rito, que es importante, sino alabanza y honrar al Creador, no con nuestras manos vacías; se le ordena que aparezca ante El con los frutos de la tierra transformados y elevados por su trabajo. Igual que el pueblo de Israel, somos invitados, después de un largo camino de esfuerzos, a cosechar los frutos de lo que hemos celebrado
En la Iglesia Católica el veinticuatro de marzo es fiesta: Domingo de Ramos, saludamos nuevamente a sus respectivas autoridades, a la cátedra de San Pedro, en el ministerio petrino del Papa Francisco en el servicio. Recordamos también al Zar Nicolás, que confesaba la autoridad de la Iglesia, en la obediencia filial al Patriarca, en su dimensión espiritual reconocida y propagada con el ejemplo de los zares moscovitas, que en  la procesión del domingo de Ramos; ese día el Patriarca, representando a Cristo, recorría las calles de la capital en un asno, mientras que el Zar conducía humildemente al animal.
En la época de Jesús era común que un discípulo fuera con su maestro y su hijo conduciendo una burra, ya que ésta era la costumbre que tenían los discípulos con los rabinos sus maestros[i]
Los patriarcas exhortan a los soberanos a cuidar de su pueblo, a todos aquellos que están en posición de gobierno, en los deberes de caridad y misericordia para el  que recibe la administración. Este derecho de intervención se denomina  Pechalovanie.
El espíritu de amistad y familia  prevalecía en la Rusia anterior a Pedro. Siempre se rogaba por un zar que liberada a la nación y la Iglesia y recuperara sus privilegios en lo espiritual y moral. De igual modo Nuestra Iglesia busca la comunión de congregaciones, respetando la unión del Espíritu en la diversidad, acudiendo siempre a Dios. El pensamiento es seguir a Jesús,  permanecer fieles a la tradición de sus antepasados y aprenden del presente.
El Domingo de Ramos se canta La Liturgia de San Teodoro desde el domingo de adviento. El color  Verde es la mezcla del amarillo y del azul celeste, es para los días de los santos justos y testifica, que la hazaña monástica vivificó al hombre a través de su unificación con Cristo (color amarillo) y lo eleva al cielo (azul celeste). Con el color verde de todos los tonos, según la antigua tradición, ofician en el Domingo de Ramos, el día de Santísima Trinidad (Pentecostés) y el Lunes del Espíritu Santo.
¿Qué resaltamos en el Domingo de Ramos? La entrada triunfal de nuestro Señor Jesucristo, esperada ansiosamente por el pueblo hebreo, pero equivocadamente por su visión  terrenal de un Mesías,  del Rey terrenal que restablecerá el trono de David. El pueblo no estaba  preparado, ni capacitado  de entender que el Reino de Cristo no era de este mundo. Han pasado dos mil años, sin embargo no nos olvidamos de este acontecimiento tan actual  en la vida cotidiana del cristiano ortodoxo,  nosotros a imitación  de los antiguos recibimos a Cristo en nuestras iglesias con las ramas de árboles (vaiya, en eslavo) porque en Rusia no se dan las palmas, ni siquiera los otros árboles florecen aún por el clima, frío de la temporada, solo el sauce se cubre con suaves capullos de peluche. El sauce representa  a la primavera, del  renacimiento espiritual propio de esta época del año. El sauce guarda las hojas pero aún no las muestra, haciendo comprender con ello que nuestro júbilo por la Entrada del Señor no es veraz ni convincente, sino guarda en sí los inicios de la magna alegría, y gozo de Pascua. La bendición de los sauces transcurre durante el oficio festivo de vigilia nocturna. Luego de la lectura del Evangelio los sacerdotes inciensan a los sauces con aromático humo, leen la oración y rocían las ramas con el agua bendita. Es común y muy piadoso que el rociamiento bendito se frecuenta en el mismo día de la fiesta, después de La Liturgia. Los feligreses devoción piadosa llevan a sus hogares los sauces bendecidos donde se conservan piadosamente como el signo de la Gracia Divina, hasta el año siguiente. Después las ramas se queman, sustituyéndolas por nuevas, o preparan con ellas unas almohadillas que colocan en el ataúd bajo la cabeza de un difunto como muestra de la esperanza segura  del Reinado eterno de Jesucristo.

En el Santo Evangelio según San Juan, es el único que utiliza la palabra palmera, y el que narra los acontecimientos, el valor de la enseñanza y la fecha “al día siguiente” de la unción de Betania”([ii]), “seis días antes de la Pascua” , (12, 1), el apóstol San  Juan,  esquemático,  habla de dos muchedumbres, las que vinieron a ver no solo a Jesús si no también a Lázaro resucitado, que es amigo personal de Jesús, esta obra maravillosa del poder, hizo que muchos judíos fueran a Betania y creyeran en Él . “La muchedumbre que haba venido  a la fiesta”, son los compatriotas galileos, son los de afuera de Jerusalén,  que se trasladaban en caravanas, que se iban a la fiesta pascual, que seguramente montaron tiendas en las laderas de la zona de los Olivos, por donde se acercaría Cristo, procedente de la peregrinación a Jerusalén, ellos enterados, salieron a recibirlo en reconocimiento, pero en el descenso miraría  la ciudad y lloraría (Lc 19, 37), porque ellos  no reconocerían la visitación de Dios (se refiere solo el Lc 19, 41-44). La concertación de gente que estaba con Él cuando resucito a Lázaro (v. 17), Juan los incluye con los semitas (v. 12, 17-18), incluso jerosolimitanos, preguntando con extrañeza: “¿Quién es éste?” La respuesta que reciben de la muchedumbre es: “el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea” (Mateo 21, 10-11). En la ciudad se había producido una impresión a causa de la resurrección de Lázaro, es la turba que sale de  Jerusalén al querer ver a Jesús por el milagro de Lázaro (Jun 12, 18)  Por ese motivo había ido a Betania “una gran muchedumbre de judíos” (Jn 12:9; cf. v.17.18; 11:45.48). A esta gente se suma a  los discípulos de Jesús, formándose si una pequeña caravana que cumple la profecía de aclamación, la asistencia a los peregrinos en la época de Pascua es solidaria, basada en el gozo de recibir a un necesitado.  
Podemos notar la ausencia del la autoridad romana para el ordenamiento de la multitud.
Con esto, la inclusión  de grandes multitudes de gente, el santo evangelista, destaca no solo la aclamación y el reconocimiento de un Rey Mesías, (Jdt 15:12 grieg; 1 Mac 13:51; 2 Mac 10:7), sino también evocar con su simbolismo de la aclamación: con las palmas aclaman los elegidos a Dios y al Cordero del Apocalipsis (Apoc 7, 9-10). Los vestidos blancos y las palmas en las manos significan su triunfo y su felicidad celeste. Sin embargo, conviene tener presente que las túnicas blancas y las palmas pueden ser también el símbolo de todo cristiano que ha triunfado del mundo. El cristiano que ha permanecido fiel a su fe en medio de las dificultades de este mundo, consigue una dificilísima victoria, que en mucho se parece a la victoria de los mártires. Además, para San Juan, la vida en el cielo es la prolongación, la expansión de la vida de la gracia recibida en el bautismo. Con relación a la fiesta de los Tabernáculos o enramadas se usan las palmas (S. Juan 7) (Juan 12, 9-19). Precisamente en la fiesta de los Tabernáculos, todo judío llevaba en sus manos dos ramos — el lulag y el 'etrong —, el primero era de cedro, y el segundo, una palma, de la cual pendían ramos de mirto y sauce, y los agitaban en la procesión. Este ramo se llamaba también “Hosanna.” Mientras, se cantaban “hosannas”[iii]   as aclamaciones llevan toda la estructura, tan tipificada, de un oriental [iv]
El entusiasmo se desbordó. Se habían cortado “ramos de los árboles.” Y unos “tomaron ramos de palmeras” (Jn), como se solía hacer en las fiestas importantes (Jdt 15:12 grec.; 2 Mac 10:7) para unirse festiva y triunfalmente al cortejo, como el de Simón Macabeo, que entró en Jerusalén “entre gritos de júbilo y ramos de palmas.” (1 Mac 13:51), o como lo escribe, en forma más imprecisa, Mc, “cortaron hierbas de los campos y cubrían el camino,” y también “muchos extendían sus mantos sobre el camino” (Mc), al estilo judío, en señal de homenaje ([v]), como a Judit y a los Macabeos, así las turbas acompañaban con aclamaciones a Jesús.


Con la referencia del texto del profeta Zacarías 9, 9, en el Antiguo Testamento San Juan es el único que lo cita,  nos apremia a captar el aspecto salvífico y pacífico de su reinado, resalta la frase “no temas”, como  anuncio de bendiciones del cielo, el Príncipe de paz, hace realidad la profecía, en su persona, montado en un asno. Este asno lo obtienen los dos discípulos que no  da sus nombres, posiblemente es Betfagé “en la aldea de enfrente” citada en Mateo 21, 2, encontrando como afirma los evangelios de Marcos y Lucas a la: asna atada y a su hijo, sobre el cual nadie ha montado” (Mc-Lc), para indicar el honor de llevar al Mesías. En el A.T. en algunos sacrificios sólo se podía ofrecer víctimas que no hubiesen llevado yugo (Núm 19:2; Dt 21:3). Talvez a esto se referían los evangelistas  cuando dicen que “lo desaten y lo traigan: hincapié en la  intención honorífica mesiánica.  En el oriente el asno no es símbolo de pobreza, porque era usado por los nobles y soberanos,  pero en este caso frente a la utilización de los caballos, nos muestra la entrada pacífica, sin el brillo  ostentoso de un  dominador. En Mateo más extencionista, la amplia redacción supera solo la materialidad, p. ej,.   indica que  los discípulos   pusieron “sus mantos sobre ellos”, de los animalitos, en señal de honor, ahora cuando  suben a Jesús, también expresan que se subió “sobre ellos” (Mt 21, 7).
En mateo y Juan nos cita al profeta, en el cumplimiento de lo que se había profetizado,  en el libro de Isaías: “Decid a la Hija de Sión” (Is 63:11), es decir, Jerusalén; el resto es una cita corta del profeta Zacarías. El profeta habla del Rey-Mesías, que tiene su dominio universal,  destacándose en Mateo que El viene a reinar con humildad y mansedumbre, y el profeta lo cita, por puro “paralelismo” literario semita, que el Mesías hará su entrada sin tropas ni armas, sino montado en “un asno, en un pollino hijo de asna” (Zac 9:9). El bloque representativo del profeta sólo miraban al exponer convencionalmente el género literario, en este caso la entrada bondadosa del Mesías en un imperio de paz. Los rabinos decían que, si Israel era puro, entonces el Mesías vendría sobre las nubes, conforme a Daniel (Dan 7:13); pero, si no, sobre un asno, conforme a Zacarías (Zac 9:9) ([vi])
Si alguien les preguntaba porque hacían eso, ellos responderían “el Señor los necesita” (Mateo 21, 3)  los dueños (Lucas) simpatizantes prestan en el  honor de alguien como Jesús solicitara su ayuda. Jesús a sus discípulos  acusa doblemente profecía y señorío. Tal como les describe lo que va a pasar, no es un hallazgo casual ni normal.

   La fiesta de la Entrada del Señor a Jerusalén separa la Cuaresma de cuarenta días de la Semana Santa, el día de festividad pascual  es tan significativo que no se celebra en un día. Mucho más aprovechamos en fortificar y alegrar ante los días de la Pasión  de Cristo. Llevemos pues al Templo para el solemne oficio de fiesta las palmas y flores vivas para oír las palabras alegres del Archieparca  Francisco de la Caridad: “Se bendicen los sauces estos, con la Gracia del Espíritu Santo, con rociamiento del Agua Bendita en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.”
Nuestro Patriarca Athanasios, constantemente resalta el rememorar el Reinado de Cristo en los corazones, en la verdadera conversión interior, recibir con gozo a Cristo en los sacramentos. Athanasios inculca el compañerismo del  Padre Dios que se acerca; la paternidad espiritual que  es aconsejada a los sacerdotes sin interceder en la región del Espíritu Santo. Como nos ilustra el Muy Rev Archipreste Arcadio: “Dios envía la persona adecuado en el momento justo y apropiado, solo confiar y rezar.” Arcadio nos recuerda siempre invocar a nuestro ángel de la guarda confiando en la Divina Providencia. En esta fiesta de Ramos, el que rechazo los honores y el poder porque  no era su hora, consciente de que ésta ha llegado, va triunfalmente a la cruz y a la resurrección. Es el Mesías, que va, consciente de su dignidad y misión, a la consumación de su mesianismo espiritual. Pero a la hora de la redacción evangélica — y kérigma —, se sabía que aquélla había sido la entrada “oficial” del Rey-Mesías, y se la describe con la realidad “mesiánica” que tuvo, mediante aclamaciones adecuadas, destacándola y, posiblemente, dramatizándola.

Toda la enseñanza que obtenemos  al meditar en las Santas Escrituras y en la santa Tradición, da como resultado, la pacificación  interior. Amamos a la Iglesia local sin descuidar  a la Iglesia Universal, escuchando y aprendiendo. La economía de la Iglesia, va mas allá de la aplicación  fría y altisonante del código de la Ley, el sentido es el amor, es el espíritu de la Ley, en la finalidad de la santidad del individuo. Este accionar cristiano u obra es el carácter compasivo de la Iglesia. El Muy Rev.  Archidiácono Baasil siempre exhorta a: “meditar en los salmos que son una síntesis excelente de la vida de los padres, sus proezas, si alguien quiere recibir instrucción, consejo y sabiduría, lea en voz baja los salmos”
Venid subamos juntos al monte de los olivos y salgamos al encuentro de Cristo, que vuelve hoy a Betania, y que se encamina por su propia voluntad hasta aquella venerable y bienaventurada pasión, para llevar a termino el misterio de nuestra salvación.
Viene, en efecto, voluntariamente a Jerusalén, el mismo que, por  amor a nosotros, bajó del cielo para exaltarnos con él, como dice la Escritura, por encima de todo principado, potestad, virtud y dominación , y de todo ser que exista, a nosotros  que yacíamos postrados.
El viene, pero no como aquel que toma posesión de su gloria, con con asto y ostentación. No gritará-dice la escritura-, no clamará, no voceará, por las calles, sino que será manso y humilde, con apariencia insignificante, aunque le ha sido preparada una enterad suntuosa.
Corramos pues, con el que se dirige con presteza a la pasión e imitemos a los que salían a su encuentro. No para adornarle el camino con ramos de olivo, tapices, manos y ramas de palmera, sino para poner bajo sus pies nuestras propias  personas, con un espíritu guillado al máximo, con una mente y u propósito sincero, para que podamos a si recibir a la palabra que viene a nosotros y dar cabida a Dios, a quien nadie puede contener.
Alegremos, por tanto de que seos haya mostrado  con tanta mansedumbre aquel que es manso y que sube sobre el ocaso de nuestra pequeñez, a tal extremo que vino y convivió con nosotros, para elevarnos hasta si mismo, haciéndose de nuestra familia.
Dice el salmo: subió a lo mas alto de los cielos, hacia oriente (hacia su propia gloria y divinidad, interpreto yo), con las primicias de nuestra naturaleza, hasta la cual se había abajado impregnándose de ella; sin embargo, no por ello abandona su inclinación hacia el género humano, sino que seguirá cuidando de él para irlo elevando de gloria en gloria, desde lo ínfimo de la tierra, hasta hacerlo participe de su propia sublimidad.
Así, pues, en vez de unas túnicas o unos ramos inanimados, en vez de unas ramas de arbustos, que pronto pierden su verdor y que por poco tiempo recrean la mirada, pongámonos nosotros mismos bajo los pies de Cristo, revestidos de su gracia, mejor aún de toda su persona, porque todos lo que habéis sido bautizados en Cristo os habéis revestidos de Cristo; extendámonos tendidos a sus pies, a manera de túnicas.
Nosotros, que antes éramos como escarlata por la inmundicia de nuestros pecados, pero que después nos hemos vuelto blancos como la nieve con el baño saludable de bautismo, ofrezcamos al vencedor de la muerte no ya ramas de palmera, sino el botín  de su victoria, que somos nosotros  mismos.
Aclamémonos también nosotros, como hacían  los niños, agitando los ramos espirituales del alma y diciéndole un día y otro: Bendito el que viene en nombre del Señor, el rey de Israel. De las disertaciones de san Andrés de Greta, obispo (Disertación 9. sobre el domingo de ramos: PG 97, 990-994). Bendito el que viene en nombre del Señor, el rey de Israel.
Bajo el titulo de Semana Santa, el antiquísimo misal para América,  nos dice:
Los más grandes misterios de nuestra Redención es decir: La Pasión, la Muerte y la Resurrección de Nuestro señor Jesucristo, fueron celebrados por la Santa Madre Iglesia, desde la época apostólica, todos los años con singular recordación. Ante todo se rememoraron los momentos más importantes de dichos misterios  en un Triduo especial, llamado, según -san Agustín- de Cristo Cruxificado, sepultado y resucitado; se agregó luego  la solemne conmemoración de la Institución de la Solemne Eucaristía; y Pasión, se instituyó la celebración litúrgica de la entrada triunfal de Nuestro Señor, Rey y Mesías, en la Ciudad Santa de Jerusalén. Así surgió esa especia semana litúrgica, que, por la importancia de los misterios en ella conmemorados, recibió la denominación de “Semana Santa “, y fuñe enriquecida con ritos esplendidos y piadosos. Es, pues, ésta una semana de santas e intimas emociones, muy apropiadas para afianzar nuestra fe y  para la conversión de los pecadores. Las Misas y los Oficios de estos santos días nos pintan al vivo la perversidad y la ingratitud de los hombres para con Dios y la mansedumbre y el amor entrañable de Jesús con sus enemigos ya para con la pobre humanidad. Por lo mismo, es una semana de consuelo y de luto, a la vez, pero de un luto reconfortador. Los ayunos y las abstinencias, los sermones especiales, los viacrucis solemnes, las visitas a los templos, los cantos graves de los Oficios, los textos sagrados, todo en estos días nos convida a la compasión del corazón. Una buena y reformadora confesión, con una fervorosa comunión, será el fruto inmediato más precioso de esta semana de salvación.

Doble, 1º clase.- Ornamentos rojos y morados
Los antiguos llamaban a este día “Pascua florida” y nosotros lo llamamos “Domingo de Ramos”  en realidad, ambos nombres nos sugieren la misma idea de alegría y de triunfo, en torno al mismo hecho histórico de la entrada gloriosa de Jesús en Jerusalén,  pocos días antes de su Pasión y Muerte. La Iglesia ha sabido  grabar y perpetuar este acontecimiento en el pueblo cristiano, dedicándole el primer día de la Semana Santa y dándoles extraordinaria relieve en la liturgia del día.

El Misal Romano  divide la liturgia de hoy en tres partes:
1.     Bendición de los ramos.
2.     Procesión de los Ramos.
3.     Misa del día, con el canto de la “Pasión”, según San Mateo.

I.- BENDICION Y DISTRIBUCIÓN DE LOS RAMOS
(Ornamentos Rojos)
Para que la bendición de los Ramos, rito central de la primera parte  de la liturgia de hoy, revista un aspecto lo más sagrado posible,  la iglesia empieza por bendecir y sacrificar los ramos y las palmas, convirtiéndolos en objetos piadosos y enriqueciéndolos de un alto simbolismo. Las oraciones usadas antes para esta bendición expresábanlo muy elocuentemente.
1. Terminado el rezo de Tercia (donde hubiere oficiatura coral), se empieza la Bendición de los Ramos, diciendo……
Continuará..........



[i] Strack-B., Kommentar. I p.527-529.
[ii] Según el Talmud, significaría “casa de dátiles”; según San Jerónimo “casa de aflicción” o de la “obediencia”; para otros sería una contracción de Beth-Ananía, “casa de Ananías,” expresión con que se la designaría cuando perteneció a la tribu de Benjamín. El nombre de Betfagé significa “casa de higos verdes.”
[iii] Strack-B., Kommentar. I p.845-850
[iv] Üuzy,'Évang. s. St. Matth. (1946) p.272.
[v] Targ. Esther 8:15; 2 Re 9:13; Josefo, Antiq. II 8:5; cf. Strack-B.,/Comentar. I p.845.
[vi] Bonsirven, Le Judaisme. (1934) I p.406; Strack-B., Kommentar. I p.842

lunes, 18 de marzo de 2013




San José, Esposo de la Madre de Dios
    El santo silencioso
El glorioso y bienaventurado patriarca san José, como nos dice el sagrado Evangelio, de l tribu real de Judá,   y de la casa y familia de David, y su padre dice San Mateo que fue Jacob y San Lucas que fue Heli, porque como interpreta san Agustín el uno fue padre natural de san José y el otro padre legal o adoptivo. También dice el evangelista cuando se desposó con la Virgen era varón y hombre ya maduro y robusto , que ni es mozo ni viejo, para que entendamos que era de medianaza edad , y suficientes fuerzas para los trabajos que había de pasar en servicio de la Virgen Maria y su divino Hijo . Tuvo por nombre José, que quiere decir  aumento, porque fue acrecentado por los dones de Dios y colmados de todas las virtudes y excelencias, que a sus altísima dignidad convenían, por lo cual en el Evangelio se llama varón justo , porque no había en el mundo varón mas perfecto y santo que él,. Fue pues  este santísimo varón , esposo y verdadero marido, de a siempre Virgen Maria y padre putativo y legal de Nuestro Señor Jesucristo, a quien su Majestad escogió para que guardase aquel graciosísimo Templo de Dios , aquel Sagrario del Espíritu Santo , aquella preciosísima Recamara de la Santísima Trinidad, para que acompañase a aquella soberana Señora de los cielos y de la tierra a quien sirven los ángeles , para que fuese depositario de aquel Verbo encarnado , en quien están escondidos todos los tesoros de sabiduría  y ciencia de Dios y conservase con un Dios humanado, y con un niño Dios , y le criase y regalase con amor de padre . Quiso el Señor que San José fuese de humilde condición, y carpintero de Nazareth cuyos vecinos eran en gran parte labradores, a los cual amaba y componía  los instrumentos de labranza, queriendo escoger  a madre pobre y la patria pobre y el padre legal pobre, para que no hubiese cosa de lustre  y resplandor que pudiese convertir los corazones  a la santa fe, sino que se entendiera que su divinidad era la que había convertido y transformado el mundo. Los años que vivió san José no lo dice la Sagrada Escritura, ni el tiempo en que murió. Lo que se tienen por cierto, es que era muerto al tiempo de la pasión del Señor; porque si viviera, no encomendara él desde la cruz a San Juan, el discípulo, a su benditísima madre. Créese también  que Jesús y María le asistieron en su preciosa muerte, que su cuerpo fue sepultado en el vale de Josafat, y que en la resurrección de Cristo resucitó con otros santos cuerpos de patriarcas y justos, y que desde entonces esta san José en cuerpo y alma en los cielos.
Reflexión: Si quieres morir santamente (que es el fin dichoso de la vida que todos hemos de aspirar), procura tener una gran devoción a San José, que murió entre los brazos de Jesús y María, y es el mas señalado protector, y consolador de los moribundos,  no te olvides de rezarle un Padre Nuestro al acostarte y levantarte de la cama. Invócale en tus necesidades y peligros, que santa Teresa de Jesús asegura que cuanto le pidió, todo lo alcanzó. Encomiéndale tu casa y familia; pues era él cabeza de la Familia Sagrada; y ha sido declarado en nuestros días protector  de toda la familia cristiana, que no falte en tu alcoba o aposento su imagen tan simpática y devota: celebra con especial devoción su fiesta tan solemne en toda la cristiandad; y en la hora de tu muerte, sean las últimas palabras que pronuncien tus labios moribundos: ¡¡Jesús, María y José!! Ayudadnos, bendícenos protegédnos, Amíñ.
Oración: Suplicámoste, Señor que por los meritos de bienaventurado esposo de tu Santísima Madre, seamos amparados, para que alcancemos por su intercesión lo que no podemos conseguir por nuestros merecimientos. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amíñ.

San Cirilo De Jesusalén 

Aprendiendo de las palabras de nuestro Arcipreste Arcadio “Dios nunca te mandara mas de lo que puedes manejar”
18 De Marzo,  Nuestro Padre entre los Santos Cirilo, Obispo de Jerusalén.
Concéntrate en esta frase
“Para alcanzar algo que nunca has tenido, tendrás que hacer algo que nunca hiciste". Cuando Dios te quita aquello que tenías agarrado, El no está castigándote, sino simplemente abriendo tus manos para recibir algo mejor. Concéntrate en esta frase... "La Voluntad de Dios no te llevará donde la Gracia de Dios no te proteja". Algo bueno te sucederá hoy; algo sobre lo cual has esperado noticias.
Palabras del Arcipreste Arcadio.

De la catequesis de san Cirilo de Jerusalén, obispo
Que la cruz sea tu gozo también en tiempo de persecución.
Cualquier acción de Cristo es motivo de gloria para la iglesia universal  pero el máximo motivo de gloria es la cruz. Así lo expresa con acierto el apóstol san Pablo, que muy bien experimentó y sabia de ello: En cuanto a mi, líbreme Dios de gloriarme si no es en la cruz de Cristo.
Fue ciertamente signo de admiración que el ciego de la fuente de Siloé recobrara la vista; ¿pero beneficio esto a los demás ciegos del mundo? verdaderamente  es grandioso la resurrección de Lázaro, cuatro días en la región de los muertos, pero la realidad que este acontecimiento lo beneficio solo a él, ¿beneficio a los demás? Es admirable que con el almuerzo de un jovenzuelo cinco panes, bastara para alimentar a una gran multitud que asustaba ¿pero beneficio al resto del mundo que tiene hambre espiritual? Es milagroso que el Señor libre de la enfermedad a una mujer que estaba atada por dieciocho años a su penosa enfermedad y sufriendo la exclusión del culto, ¿pero nos beneficia a nosotros pecadores?
Acordémonos como le hablo a la mujer samaritana, en la fuente causando asombro a sus mismos discípulos, también cuando protegió a la mujer encontrada en adulterio, impidiendo que   le arrojaran piedras.
Estos milagros físicos y lo mas importantes  de la verdadera renovación de nuestros votos bautismales en esta época nos hace recordar el triunfo de la cruz, su misterio que ilumina a todos los que padecían de la ceguera espiritual y beneficiando a los que estaban concientes de su saber espiritual, librándonos de las ataduras del pecado, redimiendo a los hombres.
No hemos de avergonzarnos  de la cruz del Salvador , sino mas bien gloriarnos en ella , porque el mensaje de la cruz es necedad, mas para nosotros salvación. Para los que están en vías de perdición es necedad, mas para nosotros que estamos  en vías de salvación es fuerza de Dios. Porque el que moría por nosotros no es un hombre malquiera, sino el hijo de Dios, Dios hecho hombre. El cordero sacrificado por Moisés alejaba al ángel exterminador, con mucha mas razón el cordero de Dios sin mancha ni tacha, que quita el pecado del mundo nos libra. Si la sangre de una oveja simple es signo de la salvación con mucha mas razón nos será la sangre del bendito y unigénito del Padre.
El no perdió la vida coaccionado, la ofreció voluntariamente.  Soy libre para dar mi vida y libre para volverla a tomar. Por su libre determinación, en contentamiento por la obra a realiza en obediencia, en el triunfo que iba a obtener, gozoso por la salvación de los hombres , al no rechazar la cruz , daba la salvación al mundo . Es el Dios humanado, que luchaba por nosotros en   su obediencia.
La cruz tómenos, la cruz que sea nuestro gozo, en todo momento, en la persecución has de tener la misma confianza, siendo amigo de Jesús, en una relación intima y estrecha,  en lo vinculable. El Señor nos pide amarnos ser servidores, no cansarnos de pedir perdón y acudir siempre a Padre Celestial en su corazón de Padre “ No eres tu quien le haces un favor a él, ya que tu has recibido primero, lo que haces es devolverle el favor, saldando la deuda que tienes con aquel que por ti fue cruxificado en el Gólgota.


sábado, 16 de marzo de 2013


Caminando de la mano de Jesús: El Espíritu Santo no deja nunca de asombrarnos.
Felicitaciones  Jorge Mario Bergoglio
Papa Francisco I
                                           por   Fr + Estephanos.     


                                                                        
Habemus papam, pronuncia el Card frances Toram y se presenta un hombre sencillo, secundado por su séquito.
El día 13 de marzo del 2013, quedara en la historia en cada uno de nosotros, es nuestro y lo queremos, además también, cuando lo razonable se une a la percepción,   al espíritu……un buen timonel a la barca de la Iglesia. …..ofrenda de generosidad con agrado, es el tiempo de oro, es la hora, esto es, participar y  compartir aprovechando cada momento en el hoy, el ayer que pasó y no podemos observar nada nuevo para anunciar, pero  no  olvidando de rezar al Padre de las luces celestes. El aliento de los feligreses, Las dos manos abiertas, levemente bajas  del nuevo pontífice,  indican el aire nuevo, el gesto cálido de contemplación de respeto y escucha, para el diálogo  de los feligreses y saluda “bona Cera”.
La Iglesia es la institución al servicio de esta gente en la cordialidad recíproca estima, antes las lecturas diferentes de la realidad, hay figura abiertas predispuestas, la mentalidad es expansiva, sino la labor de la Iglesia no es efectiva y la gente no esta preparada.
La solidaridad, hace  llevadera cada  casa, en la  familia, no se olvida que la casa comienza en el hogar, en la Iglesia. La sintonía donde el Espíritu Santo se encuentra al abrir los oídos, donde muy poéticamente el  Beato Juan Pablo II “el Grande”, indica la labor de los monasterios, dignifica la labor de los monjes, “son los que escuchan la respiración de Dios.” Cuenta la anécdota que San Luis de Francia cuando navegaba en una barca con sus soldados y de pronto  una gran tormenta con viento y lluvia (como en el lago de Tiberiades), los sacudía,  la embarcación comienza a llenarse de agua, el santo monarca francés, pregunta la hora, y le responden “las cuatro horas de la madrugada”,  el monarca contesta “no os preocupéis, los monjes a esta hora están rezando,”  Francisco I predispuesto para el diálogo y para la escucha en el rezo y la espiritualidad marca un estilo de Vida. Su ímpetu se compara con el diálogo interreligioso, transmitiendo, paz, en la magnanimidad, sensibilidad, humanista y pastor, “no te la creas” es la palabra de Francisco I, Dios permita que siempre tengamos presentes estas palabras.
      Su trabajo mancomunado se dirige a un mismo fin, dándonos esperanza, fortaleza,  confianza. Siempre ora por la paz encuentra paz y la promueve; sus misas son directas, denunciando las tratas de blancas, los prostíbulos, en una red de acción, con homilías pedagógicas y veraces. Es conciliador  y consecuente con sus ideas: hermanos de Jesucristo, en la raíz por la opción histórica Jesucristo es ese diálogo. Buscar esa relación, en la atmósfera de Dios, es una experiencia maravillosa, obra de santidad,  perdón que deposita en Cristo el amor llega en tal dimensión, dado por Dios mismo (Rom  8, 31).
La Iglesia  es inclusión es estar  abiertas desde el “rellanado” a todos los laicos, en la caridad y pobreza. La Iglesia es un espectáculo al mundo la actitud proactiva, presencia de los cristianos, la noción del Evangelio recae en todos los cristianos, con decisión y deprisa es un tiempo precioso de oro, activa este es el testimonio de vida, esta es la Presencia en el diálogo respetuosos, no asumir cruzada ruidosa, su Santidad nos pide dialogar con respeto en el vocablo de los otros, esto no diluye el mensaje ni el papel de los valores evangélicos. La dimensión dialógica estilo de la presencia verdadera y dialogantes, no es esclava,  Pertenencia  a Cristo, asumir totalmente  el Evangelio, salir dialogar con los otros en el lenguaje que el otro comprenda. Tomar en cuenta las comunicaciones, en la década del setenta se le llamaba “instrumentos” con el Beato Juan Pablo II se le profundiza la nueva cultura, el benemérito Benedicto  XVI a nivel eclesial el concepto toma relevancia………..????
Es abrazar la directiva apostólica en la visión unívoca.
a) identidad, en la experiencia católica
b) responsabilidad
La iglesia es la causa para llevar los hombres a Dios, haciendo la siembra,  
En la intensa vida espiritual, en la formación de los valores en la transmisión de la familia, trabajar en la familia como sujeto,  en bloque nutriéndose de la Iglesia orando juntos, meditando, conversando, preparar el Evangelio, hablar de las cosas del alma
Abrirse  a las necesidades, la Igesia es de Jesús la accion d ela gracia toda naturaleza es dinámica reanentemente engendran los nuevos csitainso en el rol acivo y protagonico reconstruyendo no en lo fosilizado . La igelsa no trabaja para ella la iglesia es para la santidad de lso demas, buscar al señor en el servcio a lso dmas , la meta del señor en mi elalma del minsietrio el la esperanza que  ilumina el camino crecer en la comunicación eeen la comunión, en el mundo que  o piesan
Este espíritu de formación pastoral familiar, resurge las vocaciones y los valores, es la apertura para que salga bien, adaptando a la realidad, proponiendo al joven lo sustancial de su corazón continuamente y que las nuevas comunicaciones Internet, música no estreche las cosas.
Austeridad y el ejemplo: trabaja en red, con las  organizaciones de jóvenes,  los libros con valores religiosos universales, es la impronta de Bergoglio “para que la Iglesia acompañara, las volcaba (los temas) en las homilías”,  estuvo presente en Cromañón, en la tragedia ferroviaria de Once.
Perplejidad absoluta del papa universal: “recen por mi”,  por nosotros,  los últimos años es para  su Iglesia, como dijo un Cardenal: “el pastor da su vida”
Su Predicamento es un precedente, este acontecimiento de su predecesor Benedicto XVI, entrega su último gesto para crear  la situación revolucionaria del sillón vació, dejarlo antes de su muerte, de un modo de pontífice, en el cambio de época en la búsqueda  de la fidelidad siempre evangélica, con el Jesús de la cruz. El Beato papa Juan XXIII nos dejó el Concilio Vaticano II, Benedicto XVI, “doctor de a Iglesia” nos deja a Francisco I. caminar en el movimiento del la Iglesia y de la confesión, caminemos en la cruz del Señor. El primer patriarca Abrahán irreprensible e intachable sigue un camino, en la casa de Jacob, caminemos en la cruz del Señor, no olvidar ese camino sino la cosa no va caminar en la luz del Señor, edificar la Iglesia con sus tintes con sus ungidos, con las piedras vivas con el Espíritu Santo, Espíritu Santo sobre la piedra angular Cristo Jesús. La edificación  consistente cae si no se confiesa a Jesucristo, predica a Jesucristo,  edificar, construir, confesar, son movimientos que nos jalan para tras en el seguir el Evangelio, que  sin la cruz no somos discípulos, el valor de caminar edifica la Iglesia sobre la sangre y confesar sobre el Cristo cruxificado.
Jesús nos alecciona como lava los pies, (ver San Juan 13, 8) es la limpieza, en nuestro caminar para nuestra santificación, la santificación de cada día como en las “Puertas de la aguas”, como en la pila de bronce que se veían manos y pies. El Papa Francisco I nos enseña la necesidad que parte de la fibra más íntima, como indica el Salmo 101, es el pacto con los ojos “ver las cosas con los ojos de Dios”
Este caminar trae victoria, fuerza, en el caminar constante, el cristiano es mas que vencedor, en el triunfo nada es imposible, crecimiento seguro en la madurez del proceso, en carácter en una formación no en  lo fluctuante, compromiso, disciplina, permite al Espíritu Santo: “prosigo hacia adelante con coraje”. No avergonzarse hablar de Dios de la fe y denunciar al maligno. Conservador moderado y del pueblo.